Por: Ana Hilda Peña
MUNDO LATINO PR. San Juan, Puerto Rico.Tras muchos años sin venir a Puerto Rico, anoche el cantante mexicano Emmanuel se presentó en concierto en el recinto del Coca-Cola Music Hall en San Juan, tour con el que ha deleitado en su país, Perú, Estados Unidos y República Dominicana, entre otros lugares.
La noche del sábado, 30 de agosto, “Emmanuel” el evento, fue un recorrido de éxitos, que en su voz remontó al público a la década de los 80 y 90 cuando estaba en pleno apogeo y sus icónicos movimientos corporales eran la admiración de todos. Obviamente, a sus 70 años los realizó algo más moderado en este recital.
Emmanuel, con una extensa y triunfal trayectoria musical que comenzó en el 1972, agradeció al público que lo mantiene activo. “Ya se me hacían muchísimas ganas de estar con ustedes. De recordar el baile y el canto. Aquí está el corazón de todos mis músicos que va para allá y espero que el corazón de ustedes venga para acá. Y si quieren cantar todos, pueden subir al escenario”, expresó jovial.
El artista y filántropo, quien fuera galardonado con el premio Billboard Espíritu de la Esperanza, entró al escenario a las 9:03 de la noche, cuando ya el público empezaba a reclamarlo mediante leves aplausos. Así dio comienzo con la Bamba, Corazón de melao y No he podido verte, esta grabada junto a Juan Luis Guerra tiempo atrás.
En esta apertura, él ataviado de gala, junto a sus acoplados músicos y coristas llevaban puestas pavas puertorriqueñas en sus cabezas. Con su repertorio fue acrecentando el ánimo de sus generacionales adeptos y otros más jóvenes.
Una extensa lista de números clásicos, algunos en medleys, como Quiero dormir cansado, Detenedla ya (su primera ovación de la noche) y Quiero dormir cansado también fueron parte de una veintena de temas, cuando su inconfundible voz se escuchó quedando complacida su audiencia, a la que lanzó un sombrero autografiado.
Cabe destacar que, a capela interpretó un segmento de Serenata huasteca, que generalmente suele interpretarse como ranchera.
Sus baladas, como Hay que arrimar el alma, fueron totalmente aplaudidas y cantadas por el público, que apreció los nuevos arreglos musicales para algunas canciones, entre estas, El día que puedas y Bella. Es decir, eran algo más refrescantes, movidos o ritmos más lentos a las versiones originales, pero el respaldo de los fanáticos se hizo notar en las ovaciones al artista, también empresario y extorero.
Asimismo, la elocuente proyección de la bandera puertorriqueña en el fondo del escenario, mientras se escuchaba el tema Sentirme vivo, fue otro de los momentos que hizo parar de sus asientos al público, que disfrutó de un sistema de luces coloridas como parte de los recursos visuales e imágenes del artista desde sus inicios de su carrera.
Emmanuel ̶ quien es famoso en el género de balada romántica, pop rock y latino fue galardonado con el Premio a la Trayectoria de Billboard Latin Music en 2011 ̶ volvió a dirigirse a los presentes en relación con su ausencia. “La verdad es que ha pasado mucho tiempo, la última vez que los vi tenían como trece años… Yo también”, manifestó simpático, previo a Terco corazón.
Dijo, refiriéndose a Con olor a yerba, que hacía mucho no la cantaba, viviéndose el instante de melancolía romántica. De sus canciones más populares, Pobre diablo fue intensamente coreada. El rey azul (del que contó su enamoramiento de adolescente), Es mi mujer, Todo se derrumbó, Bella señora y Seguía lloviendo afuera formaron parte de la atinada selección del cantautor recipiente del Premio Lo Nuestro a la Excelencia 2009.
En un toque de fe, “Jesús cumple sus promesas” afirmó Emmanuel al interpretar Tengo mucho que aprender de ti. En ella, testificó que pide al Ser Supremo le dé voz para cantar y siempre guíe sus pasos. También a la virgen de Guadalupe, a la que reza por México y otros países. Aseguró que, “No se puede tener paz en el corazón, si no se lo pedimos a Jesús”. Y sobre eso, se escuchó un “Amén” desde el auditorio.
Añadió: “La música alegra a los corazones. Espero que cuando salgan, lleven una sonrisa en el corazón que se refleje en la cara. Es como pienso que es la música: bonita, dulce, sin oscuridad, sin groserías”.
Del compendio, Tú y yo antecedió al interludio de la banda que anunciaba el final, mientras el cantante cambiaba de atuendo. A su regreso al escenario, Toda la vida, La chica de humo, además de La última luna, fueron los temas de cierre a las 11:00 de la noche.
