Los Monroig entre risas y lágrimas

Por: Ana H. Peña

Mundo Latino PR, San Juan, PR  ̶  “Buenas noches, yo soy Gilberto Monroig. Mis queridos hermanos bienvenidos a este nuestro Centro de Bellas Artes y su Sala Antonio Paoli. Esta noche tan hermosa, Mi hijo Glenso me rinde tributo junto a ustedes, lo que me ratifica que aún estoy vivo en sus vidas a través de su música. Se los agradezco de todo corazón.  Hay cosas que se extrañan como el amor de mis hijos y nietos, cantarles a ustedes como lo hice toda mi vida. Ese amor de mi pueblo. También se extraña una tacita de café prieto, un palo de ron mientras me fumo un Pall Mall o guiando desde mi jaragual a la divina bahía de mi amado Boquerón. Será hermoso compartir esta noche en que mi Glenso y yo vamos a celebrar el amor a nuestros padres, a nuestros hijos y a nuestras parejas. Yo que tuve la suerte de encontrarme a mi amada doña Helen, quiero pedirles un aplauso para ella. Como diría Glenso, ‘no cambio mi vida allá en la tierra por una eternidad aquí en el cielo’”, expresó el famoso bolerista, guitarrista y compositor puertorriqueño, mediante el recurso de inteligencia artificial clonando su voz y gestos.

Mediante ese concepto, añadió que la música que se interpretaría fue arreglada y coproducida en el álbum “A Papi” en el 2008, invitando al maestro Frankie Suárez al escenario, igual que a Glenn Francis Monroig Jonas, nombre completo del heredero que siguió sus pasos en la música desde el 1980.

Así, sin más preludios nostálgicos, Que falta tú me haces, Usted, Ya lo puedes decir, Ochún ta’vení y Un imposible amor fueron las primeras emblemáticas canciones con las que el cantautor Glenn Monroig, rindió tributo a sus padres, tan pronto entró al prestigioso escenario el sábado, 8 de noviembre de 2025 en la primera parte del concierto “El Último Romántico”.

Con la novedosa aplicación, se recrearon varios momentos y se hizo posible la persona de Helen, fallecida en el 2008, quien expuso de manera coloquial las altas y bajas del matrimonio en la emotiva distinción que comenzó antes de las nueve de la noche. Igualmente, anécdotas sobre la vida familiar, la relación con su padre y aspectos de su vida, incluso hasta el día del fallecimiento en el 1996, fueron narradas por el célebre Glenn, algunas provocando carcajadas ante su espontaneidad. 

“Glenso”, como lo llamaban, interpretó boleros que la audiencia adulta-mayor conocía la letra a perfección y no dudó en entonar. Desfilaron en su privilegiada voz: Qué sabes tú, escrita por Myrta Silva, quien fue gran amiga de los Monroig. Prosiguió con Cuando cae la lluvia, Llanto de luna; además de Simplemente una ilusión y Nena, siendo estas dos compuestas por Héctor Urdaneta. Para esta última, desde la proyección en pantalla Gilberto cantó a capela y fue impresionante escucharlo, como acostumbraba fumando un cigarrillo. De hecho, este sería uno de los momentos grandiosos del evento, para el cual los fanáticos guardaron silencio y luego brindaron un efusivo aplauso. No obstante, hubo varios instantes llenos de remembranzas familiares.

Asimismo, hubo otros ritmos con la banda sonora, como la sabrosa salsa El negrito Ñénguere que interpretaron padre e hijo, entre otros dúos apoyados con la tecnología. En este también aparecen las figuras de reconocidos artistas, como Tito Puente en el Palledium Ballroom en New York.

Las canciones Fin de un amor, Nosotros (Glenn tocando guitarra), y Por distintos caminos presagiaron la ruptura definitiva de sus progenitores. Según Helen, quien escribía canciones para su esposo, “para Gilberto no fue fácil, pues él quería una familia”.

Sobre su padre, “Está el cantante y está el hombre. Y adoro mucho más al hombre, que a pesar de todos los tropiezos que hemos podido dar en la vida, juntos siempre gracias a Dios, hemos podido sobrepasarlos”, manifestó un Glenn de niño, quien también reconoció que cantar era la única manera para agradecerle a ambos la dulzura que sintió al verlos enamorados.

Luego de un intermedio, los siguientes temas continuaron con el buen ambiente que canciones de amor y desamor habían creado. Entre estas, Yo soy; Corazón (con la banda pop), Quiero escribirte un bolero (autoría de Glenn); además de Nevando en Puerto Rico y El punto (de crítica social). 

De los temas más sentimentales, Me dijeron, es un reconocimiento a la amistad, según expresó Glenn. A su vez, sobresalió Vivo orgulloso de ti, en el que padre e hijo expresaron las razones por las que sienten orgullo y afecto mutuo, siendo otro momento culminante. 

El público cantó varios de sus temas y el compositor de 68 años hizo gala de la potencia de su voz, que retumbó en el lugar recibiendo varias ovaciones. Sin tu cariño, Y entonces me volviste a herir, Causa perdida y Solo calaron dentro del alma… con sus altas notas. ¡Consagrado ante la audiencia!

Después de su salida, la fanaticada con aplausos reclamaba su regreso a tablas entonando el famoso tema Por siempre… y complaciente el artista se unió en la segunda estrofa, teniendo un cierre soberbio tras más de dos horas de concierto.

Todas las canciones fueron acompañadas por una portentosa orquesta de 24 músicos, incluyendo la banda pop de Glenn, quien lució una elegante etiqueta oscura y, entre el público, reconoció la presencia de la legendaria voz de Los Hispanos, Wisón Torres, a quien considera otro padre. 

A grandes rasgos, Gilberto Monroig Jiménez nació en Santurce en el 1930, inició su carrera a los 14 años, desde el 2002 forma parte del Salón de la Fama de la Música Latina, obtuvo dos Discos de Oro, se dio a conocer en Estados Unidos y América Latina. Sus restos yacen en el cementerio Santa María Madgalena de Pazzis en el Viejo San Juan. “El Último Romántico”, tal cual fue designado por la productora Lolin Paz. En el sector Villa Palmeras, en la capital de Puerto Rico, una de las calles lleva su nombre. Siempre amó a su Isla y a la música puertorriqueña.